El poder de saber: plantas medicinales y equidad de género

Fecha: 
27, Jun 2012
País: 
Colombia
Mujer indígena en Encuentro Regional sobre Plantas Medicinales, Género y Territorio
Mujer indígena en Encuentro Regional sobre Plantas Medicinales, Género y Territorio

En las culturas indígenas mujeres y hombres conocen y usan las plantas, sin embargo lo hacen de un modo distinto. Las mujeres indígenas tienen un amplio conocimiento sobre las propiedades y uso de las plantas con fines medicinales. Los hombres indígenas, en cambio, se especializan sobre todo en el uso de plantas asociadas al poder. 

Las mujeres indígenas tienen un amplio conocimiento sobre las técnicas terapéuticas. Son grandes curanderas y parteras. Sus prácticas médicas responden a los diferentes ciclos de vida de las mujeres. Ellas conocen plantas asociadas a la fertilidad, durante el embarazo, el parto, el posparto, en la  menopausia y en los rituales funerarios. También se responsabilizan del manejo de las plantas alimenticias, por ejemplo, de la yuca y el ají. Cuando van a la selva reconocen y recogen cuidadosamente las plantas que necesitan. También las cultivan en sus chagras o huertas de medicina, cercanas a sus viviendas. Las mujeres mayores juegan un papel muy importante como guardianas y transmisoras del conocimiento. En muchas ocasiones su voz y experiencia no son evidentes en las comunidades, y su sabiduría se expresa junto a la de su esposo, que en muchas ocasiones es un medico tradicional.

Los hombres indígenas, por su parte, manejan las plantas asociadas al poder espiritual y político. Las plantas son el vínculo con lo sagrado. Es a través de ellas que ejercen su medicina para curar las dolencias del cuerpo, del espíritu y del territorio.

Las diferencias en los conocimientos y usos de los hombres y mujeres indígenas sobre plantas medicinales son positivas salvo cuando estos conocimientos son valorados de manera distinta y desigual en las mismas comunidades o por las instituciones y organizaciones que trabajan junto a los pueblos indígenas. Por el contrario, el reconocimiento equitativo de la sabiduría, experiencia y aportes de ambos, hombres y mujeres, al bienestar de sus familias y comunidades, es una estrategia fundamental para promover una mayor equidad.

El trabajo sobre plantas medicinales con enfoque de género en el contexto de los proyectos ambientales puede tener varios impactos positivos:

  • El reconocimiento de los saberes de las mujeres sobre plantas medicinales es una clave fundamental para preservación de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas y, con ellos, de su patrimonio cultural.
  • El conocimiento de las plantas medicinales que tienen los pueblos indígenas amazónicos, hombres y mujeres, es decisivo para la conservación de la biodiversidad.
  • El reconocimiento de los aportes de los conocimientos tradicionales de las mujeres indígenas al bienestar de sus familias y comunidades.
  • La valoración y reconocimiento de las practicas médicas tradicionales para la salud de las comunidades indígenas
  • La identificación de los usos del territorio que hacen las mujeres, clave a la hora de definir planes de ordenamiento territorial, zonificación de áreas protegidas, etc.
  • La producción y procesamiento de plantas medicinales es una oportunidad de trabajo y una fuente de ingresos para las mujeres, mejorando su calidad de vida, la de sus familias y comunidades.

Apoyados por lo establecido en el artículo 8 del Convenio de Diversidad Biológica (CDB) de 1992, los pueblos indígenas han integrado el conocimiento sobre plantas medicinales como parte de sus diferentes reivindicaciones de territorialidad, autonomía, derechos humanos y culturales, protección de la biodiversidad y de equidad de género.

Como parte de sus esfuerzos para promover la equidad de género en los esfuerzos de conservación de la biodiversidad en la Amazonía Andina, el Departamento del Interior de los Estados Unidos, en el marco de ICAA, organizó el Encuentro Regional sobre Plantas Medicinales, Género y Territorio, realizado el 19 y 20 de abril, en la ciudad de Leticia Colombia. Con esta actividad inicial, ICAA espera desarrollar un proceso que permita fortalecer las capacidades de sus socios para desarrollar actividades de conservación de la biodiversidad considerando criterios de equidad de género.

Escrito por María Elvira Molano y Montserrat Blanco