Pueblos indígenas e incentivos para la conservación

Fecha: 
28, Sep 2012
País: 
Perú
Pueblos indígenas e incentivos para la conservación
Pueblos indígenas e incentivos para la conservación

Representantes de los pueblos indígenas de la Amazonía Andina se reunieron para intercambiar experiencias sobre nuevas herramientas para la conservación de los bosques.

Representantes indígenas de Colombia, Ecuador y Perú se reunieron en las ciudades de Moyobamba y Tarapoto, en la selva norte del Perú, para conversar y comprender mejor los programas de incentivos económicos para la conservación, compartiendo sus experiencias, expectativas y dudas.

Especial fotográfico CEIC

¿Qué son los incentivos económicos para la conservación?

Son instrumentos que buscan, por un lado, cambiar el comportamiento de los actores causantes de la deforestación y, por otro, reforzar los esfuerzos de conservación. Algunos de esos instrumentos compensan monetariamente por el mantenimiento de los servicios ambientales del bosque o por evitar la deforestación y la degradación de los ecosistemas.

Ejemplos de esos esquemas son los pagos por servicios ambientales (PSA), y la reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal; y la función de la conservación, la gestión sostenible de los bosques y el aumento de las reservas forestales de carbono (REDD+).

Estos esquemas han despertado cierto interés de algunos pueblos indígenas de los países en desarrollo. Sin embargo, los potenciales riesgos y oportunidades asociados a la implementación de los incentivos económicos para la conservación (IEC) todavía no han sido suficientemente debatidos por los pueblos indígenas, lo que ha dado lugar a muchas dudas.

Intercambiando experiencias

En este marco, la Iniciativa para la Conservación en la Amazonía Andina (ICAA), en alianza con Forest Trends y la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), organizaron un intercambio indígena sobre la aplicación de incentivos para la conservación, que permitió conocer los programas de incentivos que desarrolla la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), en México, y el caso de Socio Bosque, en Ecuador.

En el caso de México, los pobladores indígenas se unieron para defender sus bosques de la depredación. Entonces, pusieron en marcha, junto a CONAFOR, el PSA Hídrico con lo que han logrado detener la deforestación y hacer uso del bosque con mejores prácticas; ordenar el territorio comunal, dividido por parcelas y por tipo de uso (ganadería, agricultura, etc.); crear un fondo comunitario para el ecoturismo, a fin de diversificar sus actividades; una mayor participación de la mujer en papeles clave, pues saben que son ellas las que enseñan a los hijos a cuidar la tierra; y gestionar proyectos comunales directamente.

En Ecuador, si bien al principio algunas comunidades estuvieron en contra del programa, luego vieron en éste la oportunidad de proteger sus bosques, mejorar su calidad de vida, rescatar su identidad cultural y fortalecer a sus comunidades. Entonces se unieron a Socio Bosque, un programa nacional que brinda un incentivo económico a las comunidades que viven en los bosques, y son ellos los que deciden en qué invertir este incentivo. Puede ser en educación, salud, ecoturismo; la idea es fortalecer a las comunidades y brindarles más herramientas para conservar sus territorios.

Los participantes del intercambio también tuvieron la oportunidad de conocer el programa piloto de REDD+ que se viene desarrollando en el Bosque de Protección Alto Mayo (BPAM), liderado por Conservación Internacional que coordina acciones directamente con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Perú (SERNANP) y viene trabajando con los pobladores, indígenas y colonos, asentados dentro del BPAM.

Además, visitaron el Área de Conservación Municipal Rumiyacu, Mishquiyacu y Almendra, donde se viene desarrollando un programa de “compensaciones por servicios ecosistémicos”. Si bien no trabaja exclusiva ni directamente con pueblos indígenas, presenta interesantes avances en la recuperación de los bosques de la zona, así como en el involucramiento de agricultores y cafetaleros, de cuyas acciones de conservación del bosque remanente depende el abastecimiento de agua para los más de 100 mil pobladores de la ciudad de Moyobamba.

Cabe resaltar que el evento permitió visibilizar la opinión de las mujeres quienes, por lo general, han tenido muchos desafíos para participar en este tipo de debates, y que permitió ampliar el ámbito de análisis que deben tener algunos elementos sobre la implementación de IEC.