La Asociación Santa María posee 89 hectáreas de terreno ubicados en el distrito de San Sebastian en el Cusco. De esas hectáreas, 50 constituyen una zona urbana en la que se ubican las viviendas de los asociados. Las 39 hectáreas restantes han sido establecidas como un bosque privado tenido bajo conservación. Con la finalidad de darle mayor seguridad jurídica a las actividades de conservación, en el 2005 los miembros de esta asociación constituyeron la primera servidumbre ecológica del Perú con el objetivo de preservar el bosque.
El presente documento hace un análisis legal de las oportunidades que presenta la figura jurídica de una Servidumbre Ecológica a través del estudio de caso de la experiencia de Santa María.